Viñetas en la Red: Salvador Larroca, Wonder Woman y el trailer de Arkham Knight

· A partir de enero, Marvel vuelve a publicar comics de Star Wars. Empezando ya en diciembre, la editorial dará la bienvenida a la saga de Lucas con diferentes portadas alternativas para algunas de sus series emblemáticas (X-Men, Vengadores, Lobezno…) bajo el lema “Welcome Home”. ¿Y quién será el encargado de llevar a cabo estas portadas alternativas? Nuestro amigo y vecino de Valencia, Salvador Larroca, quien estará bastante ocupado por cierto, dibujando la serie mensual centrada en Darth Vader, con guión de Kieron Gillen (‘Phonogram’, ‘Journey into Mistery’). (Bleeding Cool)

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Viñetas en la Red: Howard el Pato, Global Frequency y un murciélago

Es francamente difícil estar al tanto de todas las noticias que atañen al mundo del cómic, últimamente: están las distintas series americanas, los millones de animes, lo que se publica a este lado del charco, y eso sin olvidar que ahora el cómic ha dado el salto no sólo al cine, también a la televisión. Es difícil seguir la pista a todo, así que desde el blog de la Joso vamos a intentar un experimento nuevo: intentar mantenerte informado durante la semana con pequeñas noticias relacionadas con el cómic recogidas por la red.

Si para algo está esta escuela, es para promover el cómic, después de todo. Vamos a ello:

· Si eres de los que asiduamente ve películas de superhéroes, probablemente ya habrás visto ‘Guardianes de la Galaxia’, y conociendo bien a Marvel, habrás visto la sorpresa que, como siempre, dejaron tras los créditos. NO SPOILERS… pero salía Howard el Pato, conocido sobretodo por su adaptación al cine de manos de George Lucas en la infame película de 1986 (infame en especial, por su supuesta escena de sexo). Aunque no es probable que esto se repita, lo cierto es que lo único que va a sufrir un remake será su serie de cómic: con Chip Zdarsky al guión (‘Sex Criminals’) y con los siempre divertidos lápices de Joe Quinones (‘Young Avengers’, ‘Savage Wolverine’), Marvel anuncia esta serie que a partir de marzo protagonizará el pato como detective privado, lo cual no puede más que dar rienda suelta, a las tendencias surrealistas de los autores. (Entertainment Weekly)

·Y a partir de enero, mucho antes, disfrutaremos de las novedades en España que Norma Editorial ya ha anunciado a través de su catálogo. Algunas de las perlas que podremos encontrar incluyen el tomo integral de ‘Blacksad’, el sugerente primer número de ‘Sara Lone’, del dibujante barcelonés David Morancho (con guión de Erik Arnoux), el tercero de ‘Ralph Azham’, que continúa la saga épica del autor Lewis Trondheim, o el libro de arte de ‘Assassin’s Creed: Unity’, en cartoné, a color, y con más de 150 págs. En fin, consultad vosotros mismos: Catálogo Norma Editorial

·En noticias de cómic que tienen lugar en la pantalla pequeña, Warren Ellis verá su ‘Global Frequency’ adaptado próximamente a formato serie de televisión, de manos de Jerry Bruckheimer (‘Piratas del Caribe’) y con guión de Rockne S. O’Bannon ( ‘Farscape’,  ‘Defiance’) para la cadena Fox. El cómic trata de una mujer llamada Miranda Zero y su agencia de inteligencia, que en este caso toma la forma de una organización que lucha contra el crimen mediante ¿crowd-funding…? No es la primera vez que ‘Global Frequency’ intenta adaptarse a televisión, sino que ya tuvo un intento fallido en 2005, pero con todo el éxito que están teniendo recientemente las series adaptadas por Warner Bros, tal vez en esta ocasión funcione. (Deadline)

·Por último, si, parece ser que DC Comics ha interpuesto una demanda al Valencia F.C. por usar al murciélago en su escudo. Pese a que el ‘bichejo’ lleva siendo usado en la heráldica española desde el s.XIII, ha sido al intentar registrarlo con el nuevo diseño con las alas desplegadas, cuando a DC ya se le ha puesto la mosca tras la oreja, recalcando que se parece demasiado al emblema de Batman. Es probable aún que el club de fútbol intente solucionar el embrollo cambiando su emblema por algo que no recuerde en absoluto a Batman… como una foto de Ben Affleck, por ejemplo. A continuación, la curiosa noticia vista a través de la web de cómic americana ‘Bleeding Cool’: DC Comics/Valencia F.C.

Entrevista a Judith Ballester, ganadora del XXX Premio de cómic Ciutat de Cornellà

Tras la crónica de la entrega de Premios del XXX Concurso de Cómic Ciutat de Cornellà, no podía faltar la entrevista a la que se alzó con el principal galardón: Judith Ballester, alumna de cuarto de Art Gràfic en l’Escola Joso, además de mostraros las páginas que le dieron la victoria.

David: Antes de nada, enhorabuena por ganar el premio de Cómic Ciutat de Cornellà, Judith. ¿Qué te motivó a participar en el concurso y cómo planteaste la historia?

Judith Ballester: ¡Muchisimas gracias! Pues bien, la motivación que me llevo a participar fue por el hecho de que quiero dedicarme profesionalmente al mundo del cómic y por algo había que empezar;  y ya que el concurso de Cornellà es tan reconocido me pareció una buena oportunidad para que un jurado profesional valorase mi trabajo.

Sobre la historia, realmente fue algo muy improvisado, todo empezó con una simple reflexión camino a la escuela Joso sobre las últimas noticias del día a y me planteé la idea de tratar el relato de una vida común con sus problemas y formas de solucionarlos.

D.: ¿El que en estas últimas ediciones los ganadores y la mayoría de finalistas hayan sido alumnos o ex alumnos de la Joso no imponía demasiado? O, por el contrario, ¿Era un aliciente entre los actuales alumnos? Porque tengo entendido que cada año son más los que participan.

J. B.: Pues un poco ambas cosas. Debo admitir que me inquietaba la idea de participar contra tanta gente y más aun más con alumnos tan buenos. Aparte, tuve bastantes quebraderos de cabeza con la realización del cómic, ya que era la primera historia 100% mía y no me sentía extremadamente segura, pero ahí estuvo la parte buena de rodearme de todos mis compañeros que, aunque competíamos en el concurso, siempre poníamos por delante las criticas constructivas y valoraciones para con las páginas que estábamos haciendo, cosa que hacía mucho más motivador el proyecto.

D.: Hablando de valoraciones; observando tu Deviantart, has pasado de un estilo más manga a, en la actualidad, uno más europeo. ¿Ha sido una evolución premeditada o inconsciente?

J. B.: Jajajaja, bueno sobre estilo… Supongo que en todo este tiempo en la escuela Joso he tenido la fantástica oportunidad de valorar muchos estilos diferentes observando tanto los trabajos de los profesores como de los compañeros, e, incluso, ojeando los cómics que se amontonan sobre las mesas de clase mientras trabajamos. Así que el cambio o evolución se dio por puro gusto y el tener nuevas referencias artísticas, ya que antes de entrar en la Joso mis mayores intereses eran el manga y el anime.

Realmente me alegro de este cambio ya que es fruto de enriquecerme con muchos conocimientos nuevos y empezar a encontrar un estilo con el que me siento realmente cómoda

D.: E, incluso en la temática se nota un cambio; en este caso has tirado por lo social, más en la línea de los cómics franceses. La evolución en el dibujo ha ido pareja a la de los guiones, o lo social ya era un tema que te interesaba antes?

J. B.: En este caso sí que busqué expresamente un estilo que se adaptase a la historia que, como bien dices, es muy “BD francesa”, y realmente buscaba ese efecto, así que me dedique a hacer varios diseños de los personajes, documentándome hasta encontrar esa “chispa” afrancesada que se aleja lo suficiente de mi estilo habitual.

D.: ¿Hay algún autor o cómic en concreto en el que te hayas inspirado para la obra ganadora? Y, aparte, ¿Cuáles son tus autores favoritos en la actualidad?

J. B.: Supongo que la mayor influencia durante el desarrollo del cómic fue Roger Ibáñez. Tuve la suerte de poder aprovechar sus clases de narrativa para plantearle dudas y corregir las paginas. Además, su último cómic  ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia? me ayudó como referente a la hora de buscar ese aspecto entrañable  para los escenarios cotidianos.

Aunque después de la realización del cómic ocurrió algo curioso: mucha gente me comentó que les parecía un estilo muy Jordi Lafebre, autor que conocía como profesor, pero del que no había podido leer todavía ninguna obra. A partir de recibir esos comentarios, la curiosidad me pudo, y no dudo en añadirlo a mi lista de favoritos.

Sobre otros autores que actualmente me gustan mucho, aparte de Roger y Lafebre, Enrique Fernández me resulta indispensable.

D.: Has mencionado a dos profesores de la Joso y estás en el último año del curso de Art Gráfic. Echando la vista hacia atrás, qué dirías que es lo más importante o valioso que has aprendido durante todo este tiempo en la escuela?

J. B.: Uf, muchísimas cosas, pero creo que la que más me ha marcado es la dedicación, el aprender que ser un dibujante debe ser una verdadera rutina, más allá de disfrutar del dibujo, saber hacer de ello algo indispensable del día a día.

D.: Imagino que es algo esencial para poder dedicarse profesionalmente al cómic. ¿Cómo ves el panorama ahora que estás a punto de emprender el vuelo?

J. B.: A mi nadie me ha dicho que todo esto fuese a ser fácil. Eso esta claro, pero saberlo no me desanima, ya que espero mantenerme bien firme en mi propósito. ¡Hasta entonces, toca seguir trabajando mucho!

D.: Para terminar, algún consejo de ganadora a todos aquellos que tienen planeado presentarse a la próxima edición del Concrso de Cómics Ciutat de Cornellà?

J. B.: Aceptar toda critica constructiva en el desarrollo del cómic, ya que puede ayudar mucho una lectura por parte de un amigo, familiar o profesor. ¡A fin de cuentas, toda historia esta hecha para ser leída!

Y, tras las palabras de Judith, su obra Nostalgia, que esperemos os agrade tanto o más que al Jurado de Còmics Ciutat de Cornellà, además de los enlaces a su blog y su página de Facebook, por si queréis seguir sus progresos.

 

Una tarde con Zidrou y amigos

Para quien no hubiera sido debidamente informado, decir que ayer se perdió la oportunidad de pasar una tarde con Benoit Zidrou. El guionista francés, que reside con su familia en Ronda, Andalucía, querido por todos los que disfrutan del lado más costumbrista y tierno del cómic, se personó en la Casa del Libro, en la Rambla de Cataluña, Barcelona.

A juzgar por la asistencia sin embargo, podría aseverar que fueron pocos los desinformados.

Benoit no estaba sólo, ya que le acompañaban sus secuaces en la cosa esta de contar historias: Roger, Homs, Lafebre, Oriol y Francis Porcel. “Zidrou es un tipo sin complejos” dice Homs, quien le introduce como alguien a quien puedes perder de vista en plena calle y encontrarle cuatro pasos más atrás hablando con el dependiente de una floristería, o con cualquier otro desconocido que le suscite un inusitado interés.

Cosas de escritores, supongo.

Yo estaba sentado en la última fila de la anegada sala de actos de la macro-librería. Concretamente, estaba al lado de una mujer francesa y sus dos hijos francófonos (¿sería posible que fueran…? Debería haber preguntado.) Más atrás incluso, en el fondo del salón de actos, pude ver a Mai Erguza, la única chica en la cuadrilla de Zidrou (con la que próximamente publicará ‘El Paseo de los Sueños’ la onírica historia de un hombre sonámbulo).

Luego subiría al estrado de los homenajeados, pero de buen principio, estaban sólo los ‘chicos Zidrou’.

“El primer guión que me llegó de Zidrou, me llegó por correo ordinario” continuó Homs. “Me gustan los sobres” corroboró el guionista, descargando el público sobre él una carcajada amable (pese a que dada la historia reciente de nuestro país, semejante afirmación se ha vuelto un tanto impopular). “Los sobres que envía Zidrou pueden venir tranquilamente forrados con cromos de Panini: recuerdo que el mío tenía uno de Dani Alves”.

En pocos minutos, los asistentes ya sabemos que a Zidrou le gusta jugar al tenis, que puede terminar un guión en una semana, y que le encanta cuando la gente se ríe viendo una película de Spirou, con bromas que él habría escrito años antes. “Donde vivo, nadie sabe lo que es un cómic -comenta sin acritud- mientras que en Francia hasta los niños me piden firmas”.

Esto toca precisamente una nota muy particular que nos suena a los que somos fans del cómic, y que nos interesa, aunque sea de refilon, la ‘BD’ francesa.

La primera cosa que leí de Zidrou fue una de sus más recientes historias (cuyo título, inspirado aparentemente por el número Pi, es “¿Quien le zurcía los calcetines al Rey de Prusia mientras estaba en la Guerra?”) y pensé que el guión tenía una aproximación interesante al cómic como medio. Muy en la línea de nuestra tradición (española y francesa) del costumbrismo, o como en el caso de ‘Folies Bergère’, la micro-historia.

Cuando le preguntan cómo es trabajar con estos autores españoles, responde “mucho trabajo, muchas copas compartidas, muchos buenos momentos y muchos premios”.

Terminaron siendo constantes en la charla, según los diferentes dibujantes fueron aportando su granito a la conversación, las anécdotas sobre largos fines de semana en casa de Zidrou (o mejor aún, de viaje por el extranjero). “Hay guionistas que son castrantes, yo opino que hay que dar libertad al dibujante, sobretodo a uno novel… El primer álbum es mágico.”

Todos coinciden en un momento u otro, en que los manuscritos de Zidrou, son especiales de leer en sí mismos: espontáneos, muy poco técnicos, aunque con una descriptiva muy viva.

“Siempre intento apropiarme del guión” comenta Jordi Lafebre, el principal chaperón (o ‘chaperone’) de Benoit. “’Liddie’ fue un libro mágico que sobrepasó mi talento”. Lafebre fue el que un buen día se sentó junto a Oriol Hernández en un bar, y le dijo que de las tres ofertas que tenia sobre la mesa, la buena era la de Zidrou.

De ahí saldría ‘La Piel del Oso’.

Luego hizo de traductor a Roger Ibañez en Angouleme, y de ahí saldría ‘¿Quién le zurcía los calcetines…?’. En concreto, Roger nos cuenta que el guión de Zidrou no pudo llegar en un momento mejor, ya que, en pocas palabras, necesitaba un descanso de ‘Jazz Maynard’ (su serie con Raule).

Después de una hora de risas, abrazos y anécdotas, Benoit aprovecha algunas de las preguntas de los presentes para termina con algunas reflexiones: “Estamos al servicio de la historia y los personajes”. En algún momento surge el tema de si le gustaría hacer otras cosas: “Me gustaría escribir historias para espectáculos de marionetas -responde muy en serio- Es algo que me encanta”.

Cosas de escritor, supongo. La charla termina y se nos ofrecen vino y aperitivos.

Dice Mietta Pomodoro en ‘La Piel del Oso’ que ser escritor es un oficio de cobardes, a lo que Don Palermo le contesta “Era eso o vender cupones… sólo tienes que vender un poco de sueños a la gente”. Zidrou es un buen vendedor de sueños, pero más importante aún (y aquí citaré a cierto filósofo prusiano por todos conocido) un buen escritor está poseído no sólo por su propio espíritu, sino también por el de sus amigos.

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Premios XXX Concurso de Cómics Ciutat de Cornellà

El pasado 7 de noviembre, una multitud de aficionados al cómic y artistas del medio se reunieron en el Castell de Cornellà con motivo de la entrega de premios del XXX Concurso de Cómics Ciutat de Cornellà y el vigésimo primer Premio Ivà al mejor historietista profesional.

La principal sala del recinto estaba a rebosar, y mientras la organización esperaba a que llegasen todos los premiados los asistentes podían deleitarse con la exposición de todos los trabajos finalistas del certamen, así como de los ganadores.

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El público abarrotaba la sala del Castillo de Cornellà

Una vez todo estuvo a punto la ceremonia tuvo lugar, subiendo a recoger sus galardones Judith Ballester, alumna de l’Escola Joso, ganadora del primer premio del concurso; Wahab Zeglache, a la mejor historieta de humor; José Antonio Morlesín, al mejor guión; Óscar Martínez (ex alumno de l’Escola Joso) a la mejor historieta en catalán; Elena Cabanzón en la categoría junior y Mario Martínez en la de animación. También hicieron acto de presencia las menciones especiales: Adrián Arias y los dos ex alumnos de l’Escola Joso Ernesto Gomis y Marisa Martínez.

A continuación, se hizo entrega del 21º Premio Ivà a Paco Roca (Arrugas o El invierno del dibujante), quien tuvo unas palabras para agradecer el reconocimiento y comentar la situación del mundo del cómic.

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De izquierda a derecha: Marisa Martínez (Mención especial), Óscar Martínez (Mejor historieta en catalán), Wahab Zeglache (Mejor historieta de humor), Judith Ballester (Premio Concurs de Còmics Ciutat de Cornellà) y Paco Roca (21º Premio Ivà).

Pero, al contrario que en anteriores ediciones, allí no acabó la entrega de premios; el equipo organizador del certamen, así como el jurado y diversas personalidades del mundo del cómic, aprovechando el trigésimo aniversario de Cómics en Cornellà, arroparon a Belén Rodríguez, coordinadora del concurso, en un homenaje a su buen hacer durante estos años y recordando que eventos de esta talla solo son posibles gracias a la entrega de un nutrido grupo de personas y, por supuesto, de los dibujantes y sus obras.

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Belén Rodríguez, durante el homenaje que le rindieron compañeros de Còmics a Cornellà y el jurado del concurso (entre otros, Joso, Carlos Azagra, JL, Kap o editores de La Cúpula o Amaníaco)

Tras eso, el habitual cátering para público y participantes y, sobre todo, la invitación y el deseo por parte de la organización de Cómics a Cornellà de que en la siguiente edición todo aficionado al cómic se anime a pasar al otro lado del papel y participe en el que, tras tres décadas, se ha convertido por mérito propio en el principal concurso de estas características en todo el estado.

Entrevista a Ken Niimura en el XX Salón del Manga de Barcelona

Uno de los principales reclamos del Salón del Manga es la posibilidad de que los fans interactúen con algunos de los autores, bien en las sesiones de firmas, bien en clases magistrales y charlas como las que tuvieron lugar en el stand de l’Escola Joso, donde el viernes, precediendo a los autores japoneses, estuvo un trío de dibujantes españoles entre los cuales destaca Ken Niimura.

Y es que, sin desmerecer en absoluto el talento y obra de los geniales Kenneos o Jorge Monreal, pocos autóctonos han sido nominados a los premios Eisner o ganado el Premio Internacional de Manga (con su conocida Soy una Matagigantes), o, más difícil aún, logrado instalarse en Japón y vivir como mangaka en un país tan hermético para con lo extranjero.

Lógicamente, no podíamos desaprovechar la ocasión y, al igual que muchos de los asistentes de la masterclass, nos acercamos a hacer unas cuantas preguntas al artista madrileño:

David: ¡Buenas, Ken! ¿Aparte de hacer Bellas Artes, has estudiado en alguna escuela de cómic o institución parecida?

Ken Niimura: Estuve un año en la academia C10 de Madrid, pero de eso hace muchísimo tiempo. Lo que sí pasé un año de erasmus en Bélgica y no hice precisamente cómic, pero sí ilustración infantil, tocando algún aspecto de la narrativa gráfica.

D: Pero, a grandes rasgos, podría decirse que en lo relativo al cómic has sido autodidacta, ¿No?

K. N.: Sí.

D: El hombre hecho a sí mismo

K. N.: (Risas) Más o menos. Aunque he mirado mucho lo que hacen los demás, y especialmente a mis colegas.

D: ¿Te habría gustado estudiar en alguna escuela de cómic?

K. N.: Sí, aunque dependiendo de las asignaturas. Me gustaría poder escogerlas, porque, sin duda, habría algunas cosas que habría tardado menos en aprenderlas de haber ido a una escuela. De hecho, me quedaría con la parte de construcción de historias y menos con la parte relativa al dibujo, que es algo que me ha gustado desarrollar a mí manera.

D: ¿Entonces crees que en lo referente a narrativa y guión es donde una escuela puede resultar más importante para aquel que pretende dedicarse al cómic?

K. N.: Sí, sobre todo si te ayudan a expandir conocimientos y además te guían vas a ver mucho más de lo que verías tú solo.

D: Llevas muchísimos años en el mundo del cómic; todavía recuerdo cuando publicabas historias en las primeras revistas sobre manga que se editaron en España. Todo esto, imagino, será una parte esencial del bagaje como artista. Aún así, ¿Cuál crees que es el aspecto a tener más en cuenta cuando uno decide emprender el camino hacia lo profesional como autodidacta?

K. N.: Bueno, hace diez años estaba publicando en revistas de manga, fanzines, etc. y la cosa es que no decía “no” a prácticamente nada. Oportunidad que veía, la pillaba, aunque no me pareciera demasiado afín a mis ideas o lo que realmente me gustaba hacer. Pero de ese modo conoces gente diversa, practicas cosas que de otra manera no dibujarías y, en definitiva, es un buen reto para empezar.

Con el paso del tiempo ya te centras y vas escogiendo lo que quieres dibujar, pero al principio es esencial dibujar y trabajar en todo lo que puedas, te agrade o no.

D: Por el camino, como todos los profesionales del cómic, te habrás encontrado con multitud de compañeros que lo han intentado pero, finalmente, han desistido, abandonando su objetivo. ¿Te ha parecido ver alguna actitud o fallo en común en este tipo de casos?

K. N.: La falta de perseverancia, en todo caso. Lógicamente, hay gente y proyectos que están muy verdes, pero otros proyectos son perfectamente publicables y, sin embargo, no llega su momento, por lo que es importante resistir y perseverar hasta que encuentres quien lo publique.

Tampoco sabría decir si es un defecto, pero en ocasiones te haces unos castillos enormes en tu cabeza y luego, al más mínimo problema, se desmoronan, por lo que quizás sea mejor ser más realista e ir paso a paso, más lentamente. Yo he pecado, y todavía peco, de esto mismo.

D: No sé si eres el único, pero seguro sí de los poquísimos españoles que han llegado a Japón, a vivir allí y trabajar en el mundo del manga. Hay miles de jóvenes amantes del manga cuyo sueño es precisamente lo que tú has logrado. ¿Qué consejo les darías?

K. N.: Que intenten hacer aquí lo que querrían hacer en Japón. A día de hoy la industria editorial española ya te permite hacer y publicar proyectos de estilo manga, por lo que antes de pretender publicar en el país nipón, que lo hagan en España, que les ayudará a entender mejor el funcionamiento editorial, coger confianza y experiencia e, incluso, puede que hasta les haga ver que no es necesario ir a Japón, que lo que deseas hacer allí lo puedes hacer aquí y desde tu casa.

También, trabajar en cosas muy inmediatas, que tengas más a mano, e ir sumando publicaciones es un buen modo de escalar hasta el mercado japonés. Así que si alguien tiene ese sueño, adelante.

D: Para ir despidiéndonos, imagino que hasta la fecha habrás recibido multitud de consejos a nivel profesional. ¿A cuál recurres más frecentemente?

K. N.: Más que consejo… date caña, sé crítico contigo mismo. Da mucha pereza hacer de abogado del diablo, y no es siempre divertido, pero siempre aprendes nuevas cosas siendo el mayor crítico de tu trabajo.

Conciso y claro, así es Ken, además de la mar de agradable y atento con todos los fans que se acercaron a pedirle autógrafos o recomendaciones.

Desde aquí, no podemos hacer otra cosa que, aparte de ofreceros la entrevista, recomendaros que sigáis sus andanzas personales (a través de Twitter y otras plataformas) y, por supuesto, editoriales.

Una tarde con Inoue y Obata

Casi me sentí como si me hubieran tendido una trampa.

He asistido a todo tipo de charlas y clases magistrales… sobretodo las del Salón del Cómic, para qué os voy a engañar. No soy el mayor aficionado del mundo al manga. Me gustan Masamune Shirow, y Otomo, y Tezuka, y Cowboy Bebop y Evangelion y demás, y las cosas fantásticas que hace el Bones Studio (y Ghibli claro, a quién no). Pero no, por lo demás no soy nada de manga.

Así que llego, paso por la entrada de acreditados, hago todo el tour por el salón en algo más de dos minutos (impresionante: este año se han esforzado para que todo el mundo tenga su espacio y la misma proporción de oxígeno) y cuando llego al stand habilitado por l’Escola JOSO, me lo encuentro bajo asedio. Naturalmente pienso “si esta es toda la gente que hay fuera, ni me imagino la que habrá dentro”.

Como trabajo para la escuela, me salto la cola y entro (“Qué raro… normalmente no hay seguridad en la entrada del stand”). Y entonces es cuando me enfrento a la demoledora verdad: en el stand no hay nadie y toda la gente fuera está matándose por entrar. Claro, yo ni me atrevo a poner el trasero en una de las cuarenta sillas vacías, porque aún acreditado, sería ponerse una diana en la cabeza.

Lo que yo decia, como si me hubieran tendido una trampa.

Al poco entra mi colega de profesión, Diego, que es el verdadero experto en manga: con él será como contar con subtitulos.

La gente empieza a entrar (no sin algunas broncas de rigor), y como es habitual, todavía están los que se arriman al stand para verlo desde la barrera. Entran un par de japoneses, uno muy alto y muy calvo, y ni siquiera Diego está seguro de si es el sensei Obata. Al poco aparece Obata: tan normal era, que no sabría ni deciros la ropa que llevaba.

“Estoy muy nervioso” nos dice el traductor, en castellano.

Las manos le tiemblan cuando comienza a abocetar un par de personajes, pero eso no quita que proceda sin necesidad de encajar las figuras. Directamente de la cabeza al papel, como un bluetooth de artista. “Son los dos protagonistas de Bakuman” me aclara Diego. Lo que resulta muy curioso y especial del manga de Bakuman, es que cuenta las vivencias reales de Obata como mangaka (bajo la identidad de Saiko, el protagonista). Para que entendáis la cosa, el hombre muy alto y muy calvo de antes, es su editor de Shonen Jump, que aparece como tal en el manga. Es quien aprovecha para comunicarnos en exclusiva que sensei Obata ya está trabajando en un nuevo proyecto.

La presencia del editor dio pie a que se pudieran comentar algunas anecdotas de la elaboración del cómic, pero estas charlas nunca son perfectas, y la alta megafonía me impidió a mi, y al resto de los presentes, entender la mayoría de lo que se dijo. Núnca había visto a la gente tan consternada con ello: de veras me alegro de no haber ocupado una de esas sillas al principio, o no estaria escribiendo esto.

Mientras tanto, Otaba ya tiene casi listo el dibujo. Pone la tinta con plumilla, una plumilla tipo G. “Es la que usan muchos autores japoneses -me comenta Diego- como el de One Piece”. Gira constantemente la hoja para asegurarse de que da el trazo en la misma dirección. En menos de media hora tiene a los dos personajes entintados. Según nos dice, hace diecinueve páginas por semana.

Imaginaos si ya sabia que le sobraría tiempo, que cuando termina, sorprende a los fans con un dibujo a lápiz ya preparado de L, de Death Note (por si te lo estás preguntando, no, Diego no tuvo qué decirme quién era, no soy tan carroza ni tan negado). “Cuando creábamos al personaje, Yoshida creía que debía hacerlo guapo, pero yo pensé que debía ser todo lo contrario -nos cuenta Obata- Lo que sí sabía, es que debía poner especial cuidado a los ojos, ya que la principal característica de un detective es su capacidad de observación”. De nuevo la megafonía del salón, nos impiden captar parte de lo que dijo.

Lo que si puedo deciros es que la madre del pequeño Juan le encontró por fin y pudo llevárselo a casa.

Tras una ronda de preguntas del público, sensei Obata se marcha dejando huérfanos a sus fans, no sin hacerles saber antes que está muy agradecido de visitar Barcelona “… ya que en Japón, los autores no estamos acostumbrados a este trato tan ‘cercano’”.

Es el turno de que nos bendiga con su presencia Takehiko Inoue.

“Para ver a Inoue no vendrá tanta gente, Obata es más popular”. Diego me comenta también de forma anecdótica, que Inoue tiene exposiciones en galerías de Japón, y que en términos generales se le considera un verdadero artista, un pintor, y no simplemente un ‘mangaka’. “De hecho, creo que hizo un libro sobre Gaudí”, cosa que aún no he confirmado.

Mientras hablamos aparece un tipejín con gorro y una de esas chaquetas cortavientos que puedes comprar por cuatro duros en Decathlon. Llega hasta la primera fila, cargando una mochila, y se pone a sonreir y a darle la mano a la gente. Resulta que el tipejín es Inoue. Se va para la mesa y tira sobre ella como cuarenta pinceles. Más tarde, al terminar la charla, sortearia veinte de ellos, alargando la charla quince minutos más de lo previsto y provocando uno de los mayores líos a los que se han tenido que enfrentar el staff de la Joso.

Por ahora sin embargo, se conformaba con regalar pins.

“He bebido un poco de cava antes de venir, os aviso” nos comunica a través de su traductor.

Eso no le impide ponerse a dibujar una página entera de Slam Dunk, y se inventa la historia sobre la marcha. Nos pasa a los presentes muestras del papel que utiliza: cuando llegó a mis manos pude constatar que era extremadamente liso y bastante grueso. “Para Slam Dunk uso un G-pen, pero ahora mismo tengo un pincel favorito -comenta, mientras le pasa la página a otro dibujante para que la termine- Me gusta poder modular la línea”.

Después de esto, se saca de encima en pocos minutos un retrato de Musashi con enormes manchas de negro, muy minimalista y enérgico: “Si pudiera, les dedicaría siete o diez días, pero tengo que hacer mis treinta páginas en cuatro días -después de que lo dijera, tanto a Diego como a mi, no nos salían las cuentas- Las noches sin dormir son las más divertidas. Cuando no tienes tiempo, lo normal es acabar las cosas con grandes manchas de negro del pincel”.Pronto se lía con otro dibujo (una acuarela directa sobre lápiz, con sólo tres colores: azul, naranja y lila). “También he bebido cerveza” nos aclara, supongo que para que no quedaran secretos entre el autor y sus fans.

En pocos minutos consigue un color enormemente pictórico. A mi desde luego me conquista. Para cuando empieza a sortear los pinceles, Diego y yo ya nos recojemos, y podemos asegurar, que mientras el salón estaba por cerrar, Takehiko Inoue aún estaba regalando (casi) todo lo que llevaba encima entre los asistentes.

Recuerdo entonces lo que había dicho sensei Obata antes, sobre el placer que era para ellos venir a Barcelona por ‘esta relación tan especial con los fans’. Incluso con estilos opuestos (Obata vino con sus editores, con la mayor cordialidad, e Inoue vino con su mochila a cuestas, arrasando con todo y sin nadie que le presentara), ambos se me antojan un recordatorio sobre la humildad de esta profesión, seas mangaka, o simplemente dibujante de comics. No son, ni quieren ser, diferentes de sus fans.

Y qué fans más feroces, dios de mi vida. No vuelvo yo a caer en la misma trampa…

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