CURSOS DE VERANO: GUIÓN [ENTREVISTA A SALVA RUBIO]

La hoja en blanco, la mente casi. Pánico, terror, S.O.S. ¡Lo que darían algunos para que una buena idea germinase en una historia! O saltar esa barrera o vacío que impide continuar el guión que tienes a medio desarrollar. Y así, páginas y páginas de escritos a medio acabar terminan sus días olvidadas en carpetas o en cajones, o peor aún, sin cuajar frente a un editor porque les falta coherencia, emoción o ritmo.

Pero todo eso tiene arreglo, porque como con cualquier disciplina, la solución pasa por aprender las herramientas básicas y, a partir de ahí, trabajarla y aplicar constancia hasta dominarla.

Pues bien, en la Joso os ponemos lo primero: la posibilidad de aprender las herramientas, técnicas y claves para escribir guiones para cómic. Y, por si fuera poco, de forma intensiva durante el mes de julio y de la mano delexperimentado guionista y escritor Salva Rubio. La constancia y las ganas de trabajar las tenéis que poner vosotros, por supuesto.

Para que os hagáis una idea, el curso, de 25 horas lectivas, se estructurará en base a los siguientes aspectos:

1.Conceptualización de proyectos: pensar para la industria
2.El Theme como elemento central para la narrativa
3.Creación y caracterización de personajes: la rueda temática
4.Estructura de pequeño y gran formato: de los tres a los cuatro actos. Antiestructura.
5.Principios de narrativa secuencial: traslación de la historia al guión.
6.Escribiendo para la pagina: paginación, decoupage, composición.
7.Escribiendo para la viñeta: elección del plano, acting, ambientación.
8.El texto sobre la página: monólogos, diálogos, cartuchos.
9.El trabajo profesional con el dibujante y el editor. Cambios y modificaciones.

Aunque siempre es mejor que nos lo explique quien lo va a impartir, de ahí que, como es la tónica habitual cada vez que presentamos unnuevo curso o asignatura, entrevistemos al profesor para, además de saber más sobre él, queden resueltas buena parte de las preguntas que le haríais.

Con todos vosotros, Salva Rubio:

David: Cuéntanos, Salva, así, grosso modo, en qué consistirá este curso intensivo de verano.

Salva Rubio: Será un intensivo de guión de cómic y novela gráfica, de 25 horas, en las que darélas bases narrativas para crear el guión, más que centrarme en la narrativa visual o de página, que ya hay otros profesores que lo hacen.

Adapto un curso que doy ya en otros formatos, como pueden ser novela o cine, y trato especialmente todos los aspectos previos al guión: conceptualización del proyecto pensando en el editor y que tenga las máximas posibilidades comerciales; la estructura, especialmente la unificada y de gran formato, pensada para la novela gráfica; los personajes, que en muchas ocasiones se quedan en un mero diseño visual y es necesario que tengan una serie de conflictos interiores para que la historia funcione lo mejor posible; finalmente, también trataremos los diálogos y algo denarrativa de página, que también la hay, claro, aunque me interesa mucho más que los alumnos tengan capacidades para crear personajes fuertes y una estructura sólida más que el aspecto visual.

D.: Tienes una dilatada trayectoria como docente, especialmente en universidades (como la Europea de Madrid o la Universidad Camilo José Cela) y centros asociados, como Elisava. Has observado cuál es la principal problemática a la que se enfrentan los alumnos a la hora de crear un guión?

  1. R.: La principal suele ser una especie de sobreconfianza, porque al igual que todo el mundo tiene claro que para saber dibujar debes practicar durante años o para ser director de cine necesitas cierta experiencia, todo el mundo cree que sabe escribir. Lo cual es cierto hasta cierto punto, ya que puedo coger un lápiz y ponerme a ello. Pero saber lo que estás haciendo y, especialmente, tener claros los principios básicos que hay que respetar para que tu historia se sostenga y, sobre todo, sea potente, no es tan fácil. Pese a ello, no pocos creen que puedes escribir improvisando, sobre la marcha, y que te va a salir una historia que se entienda.

Por lo tanto, cuando se aprenden las técnicas básicas de construcción de personajes o de estructura, uno descubre que hay que currar bastante más de lo que parecía en un principio.

D.: Hablando de principios básicos, y teniendo en cuenta que eres guionista, escritor y revisor de guiones, ¿Qué debe tener un guión para que sea bueno?

  1. R.: Desde un punto de vista comercial o del editor, lo primero es la conceptualización: mucha gente empieza a escribir cosas que le gustan y con vistas a la industria, pero sin pensar en ésta. “Tengo una idea y un personaje sobre algo que me gusta y alguien la querrá”. Bueno, cuidado. Si, por ejemplo, ahora no se está vendiendo el western, tienes que pensar si es lo que quieres hacer, ya que no se vende, o si, por el contrario, vas a poder colocarlo precisamente porque no hay nadie haciéndolo.

Hay que estrategizar para saber en qué te estás metiendo, ya que puedes pasarte trabajando en algo durante dos años y luego no poder colocarlo en ningún lado porque no has contado con el editor. De ahí que sea mejor llevar un proyecto o idea básica e ir trabajándolo con él. Por ejemplo, yo ahora estoy trabajando en un proyecto que iba a ser una serie sobre la vida de los impresionistas en general. Ese era mi planteamiento y no lo desarrollé más allá de eso porque no sabía qué era lo que querría el editor. Finalmente, éste me dijo que prefería una serie de biografías individuales de cada impresionista en lugar del grupo de pintores como grupo, por lo que ambos pudimos adaptar el proyecto sin demasiados problemas.

Pero hablando del guión como tal; están las estructuras, que muchas veces fallan porque son algo muy equilibrado y cerrado, que tiene que ver también con el ritmo. En ocasiones lees cómics en los que cuatro páginas tratan sobre una chorrada y otras dos sobre algo muy importante, y eso no acaba de estar bien estructurado.

También ocurre mucho que los personajes no están suficientemente desarrollados. En el cómic parece que con un buen diseño y que haga cuatro cosas que molen ya sirve, pero necesita tener una serie de conflictos interiores y, especialmente, que ese conflicto tenga eco en el resto de personajes. Se construyen redes de personajes con diversas características, pero si los problemas de cada uno no tienen repercusión en los demás, queda hueco.

D.: Has mencionado a cómics con problemas de ritmo, con partes interesantes y otras completamente imprescindibles; ¿Cómo ves el nivel de los guiones en el mundo del cómic hoy en día?

  1. R.: Depende de qué tipo de cómic hablemos; si se trata de la novela gráfica testimonial, como lo pueden hacer Guy Delisle o Joe Sacco, ahí no estás contando tanto una estructura clara como tu testimonio, y tienes ciertas libertades como las que puede tener el cine de autor.

Otra cosa es si hablamos de cómic comercial, tanto francobelga como americano. Éste está muy codificado: tienes que conocer muy bien tanto los códigos, duraciones, personajes y tipo de público que lo va a leer para que el editor siquiera lo tenga en cuenta. Es un problema más bien de conceptualización, por lo que si algo ve la luz es porque el editor lo ha visto bastante correcto, aunque haya proyectos en los que se nota que no han puesto toda la carne en el asador.

D.: ¿Cómo se presenta un guionista ante un editor? ¿En solitario con un proyecto? ¿Un tándem con un dibujante? ¿Con una bibliografía de su obras? ¿Se tratará ese aspecto en el curso?

  1. R.: Sí, por supuesto. Daré al final una metodología de cómo presentar los proyectos, además de mi experiencia personal sobre cómo he vendido mis trabajos, aunque cada uno tiene sus fortalezas y debilidades y debe descubrirlas para sacarles partido.

Pero hablando de metodología, también he dado muchos cursos de pitching, sobre cómo presentar proyectos a editores o productores; en ese caso tienes que contar con un tiempo con él a solas o elaborar un dossier si no estarás presente, en el cual las características más importantes del proyecto estén plasmadas y, sobre todo, el elemento de venta, aquello que ves que le falta al editor y cómo llenas con tu propuesta ese hueco: “nadie ha publicado esto antes, hay gente que puede llenar ese nicho y nos aseguraríamos una serie de ventas”.

D.: En lo referente a editores, pero, en este caso, extranjeros, ¿Se puede hablar de cierto chauvinismo o dificultades para trabajar como guionista en otros mercados si no eres autóctono?

  1. R.: Depende. En base a mi experiencia es que no, ya que he presentado proyectos sin dibujante y se ha vendido bien.

Aunque es cierto que todavía no he ido al mercado estadounidense, y tengo entendido que ahí hay que ir de otra manera: no puedes ir solo con un proyecto, sino acompañado de un dibujante, por lo que habrá que plegarse a las exigencias de ese mercado.

D.: Aparte de escribir tus propios guiones originales también has adaptado series como la exitosa El Príncipe. ¿En el curso se enseñará a adaptar al cómic guiones de otros formatos o medios, como pueden ser el cine o los videojuegos?

  1. R.: Es un curso de 25 horas y prefiero dar la materia establecida en profundidad antes que abarcar mucha más pero tocándola superficialmente, por lo que si alguien está muy interesado en el tema de las adaptaciones y me lo pregunta, estaré encantado de explicarlo y ya encontraremos el tiempo para hacerlo, pero, en un principio, es un curso sobre bases de narrativa para personas que quieran ser guionistas, dibujantes que quieran poder elaborar sus propios guiones o, incluso, dibujantes que quieren trabajar mejor con su guionista.

D.: Resulta interesante lo de dibujantes que quieren entenderse mejor con su guionista. ¿Con qué dificultades suelen encontrarse esas parejas profesionales?

  1. R.: El guionista, según como sea, puede llegar a ser muy detallista, como por ejemplo Alan Moore. Otros somos partidarios de la colaboración, que el dibujante aporte a la historia, ya que tiene sus soluciones y recursos visuales que pueden enriquecerla. Un dibujante bien armado en temas de guión puede contestar a un guionista y, por supuesto, complementarlo. Un dibujante que se limita a ilustrar lo que le dan, hace la historia menos suya, y creo que cuando se unen dos talentos debe haber aportaciones de ambos. Convertirse en un mero autómata empobrece las posibilidades que tienen los dibujantes.

D.: También está el aspecto de la documentación. Has firmado uno de los ensayos más extensos y completos sobre géneros musicales extremos, e imagino que te habrá llevado horas y horas de buscar y contrastar información. ¿Pondrás deberes de documentación a los alumnos a la hora de elaborar guiones?

  1. R.: A mí me gustaría conocer los proyectos de los alumnos porque, aunque no se trate de un taller en el que te pongan deberes sobre crear algo para el final del curso, sabiendo lo que quiere hacer o si está adaptando algo, le voy a dar pistas y ayuda sobre ello, además de incidir en lo que explique en clase.

Dicen que hay que escribir sobre lo que se sabe, y muchos lo traducen como de lo que no sabes no escribas. No, creo que hay que aprender sobre lo que no sabe y, entonces, escribir sobre ello. Y, por supuesto, hay metodologías de organizarse y documentarse.

D.: ¿Entonces, qué es preferible? ¿Que el alumno venga ya con un proyecto o idea en mente, o con la página en blanco, para aprender las herramientas de creación sobre los ejemplos que vayan surgiendo?

  1. R.: Ambas son válidas y se pueden aplicar perfectamente. El que venga con un proyecto va a aplicar todas las nociones que aprenda a ese proyecto, y el que no, las tendrá como arsenal para cuando empiece con uno.

D.:¿Y pedirás algún referente, lectura, película?

  1. R.: Siempre pido que los alumnos vengan con tres películas muy frescas, ya que aunque todo el mundo ha leído cómics y novelas, no todos hemos leído las mismas, y utilizo estos tres filmes para mostrar las ideas universales que ejemplifican. Estos son Casablanca, otro es el Episodio IV de Star Wars, y el tercero es Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

Star Wars muestra una narrativa tradicional, del viaje del héroe, básica en cualquier historia épica; Casablanca es una historia romántica que cuenta con un grupo muy cerrado de personajes, cada uno con sus propias motivaciones, siendo fácil observar el equilibrio de personajes; Eyes Wide Shut es una narrativa muy libre, en la que todo el trabajo de trama es subyacente, está en el plano B.

D.: ¿Es importante que el alumno tenga algunas nociones de escritura o prima más la imaginación y creatividad de cada uno?

  1. R.: Cada uno tomará las armas que tenga y las utilizará a su manera. El que haya escrito previamente tendrá más soltura técnica, pero puede que venga con prejuicios o tics, el que viene sin ello, tendrá menos recursos pero seguramente los aprenda con mayor facilidad.

D.: ¿A qué te refieres con prejuicios?

  1. R.: Que vengan con sus propias ideas sobre cómo tienen que hacerse las cosas. Que no deja de ser sano, porque así las contrastarán.

Entre todo el temario, contaré una serie de cosas que me han funcionado a nivel profesional; por ponerte un ejemplo, las biografías de personaje me resultan útiles pero a posteriori. Cuando ya tengo el personaje construido, hago la biografía: sus gustos y aficiones, etc. Hay gente que lo hace a priori. No hay una manera establecida o correcta de hacerlo, por lo que si alguien me dice y justifica que a él le va mejor hacerlo de esa manera, adelante, no hay opción ganadora. 

D.:  Como profesional del guión. ¿Es difícil ganarse la vida con ello?

  1. R.: Dificil pero no imposible. Debes estar dispuesto a asumir una gran carga de trabajo y a trabajar la dinámica social: no esconderte detrás de tu obra, enviarla por correo electrónico y quedarte tan ancho, sino que hay que ganarse al editor, y éste tiene que ver que somos una persona en la que se puede confiar profesionalmente.

D.: ¿Con qué consejo o experiencia te quedarías de todos estos años de profesión?

  1. R.: Una anécdota con la que me quedo es con las de un taller de guión que estuve recibiendo el año pasado en Suiza, a cargo de Christopher Hampton, el oscarizado guionista de las Amistades peligrosas y otras películas británicas. Tiene ya setenta y tantos años y el consejo que me dio fue “Hazte justicia”. A la hora de trabajar, crear, elegir un proyecto, sé justo contigo mismo pero hazte justicia a ti también.

D.: ¿Y con qué resultados estarías satisfecho al acabar el curso?

  1. R.: Uno de los principios narrativos que trabajaremos es el arco del personaje. Un personaje empieza con una visión del mundo, pero sale de esa aventura cambiado. Me gustaría que los alumnos que vinieran salieran cambiados. Que con los argumentos y nociones aprendidas, cuando vean una película la vean diferente, que cuando vean un personaje, lo vean distinto, cómo está construido.

D.: ¿Qué les dirías a todos aquellos que están leyendo la entrevista o el programa del curso y se están planteando apuntarse?

  1. R.: ¡Que se atrevan! Hay un punto clave en cualquier estructura del guión que es la llamada a la aventura, en el que al protagonista o héroe le ofrecen una misión, que, por lo general, éste rechaza en un primer impulso. Acuérdate de Matrix, de todos esos detectives ficticios que dicen no a un encargo y luego algo les empuja a aceptar el caso, o Frodo, que inicialmente estaba tan a gusto en su Comarca. En última instancia, se atreven y todo ello cambia sus vidas.

No espero tanto como cambiar sus vidas, pero sí que se atrevan.

D.: Pues esperamos que haya muchos Neos, detectives o Frodos que den el paso al frente y respondan a esa llamada a la aventura en forma de Curso de Guión. ¡Gracias por la entrevista y suerte con el curso, Salva!

  1. R.: Gracias a vosotros por tenerme y espero que haya muchos valientes que vengan al curso en julio.

Para más detalles, dudas o inscripciones, no dudes en llamar al teléfono 93 490 21 20, escribir a info@escolajoso.com, o pasarte por l’Escola Joso, en la calle Entença, 163, de lunes a viernes de 9:30 a 13:30 y de 16:30 a 20:30 horas, que estaremos encantados de atenderte sin compromiso alguno.

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