Entrevista a Ken Niimura en el XX Salón del Manga de Barcelona

Uno de los principales reclamos del Salón del Manga es la posibilidad de que los fans interactúen con algunos de los autores, bien en las sesiones de firmas, bien en clases magistrales y charlas como las que tuvieron lugar en el stand de l’Escola Joso, donde el viernes, precediendo a los autores japoneses, estuvo un trío de dibujantes españoles entre los cuales destaca Ken Niimura.

Y es que, sin desmerecer en absoluto el talento y obra de los geniales Kenneos o Jorge Monreal, pocos autóctonos han sido nominados a los premios Eisner o ganado el Premio Internacional de Manga (con su conocida Soy una Matagigantes), o, más difícil aún, logrado instalarse en Japón y vivir como mangaka en un país tan hermético para con lo extranjero.

Lógicamente, no podíamos desaprovechar la ocasión y, al igual que muchos de los asistentes de la masterclass, nos acercamos a hacer unas cuantas preguntas al artista madrileño:

David: ¡Buenas, Ken! ¿Aparte de hacer Bellas Artes, has estudiado en alguna escuela de cómic o institución parecida?

Ken Niimura: Estuve un año en la academia C10 de Madrid, pero de eso hace muchísimo tiempo. Lo que sí pasé un año de erasmus en Bélgica y no hice precisamente cómic, pero sí ilustración infantil, tocando algún aspecto de la narrativa gráfica.

D: Pero, a grandes rasgos, podría decirse que en lo relativo al cómic has sido autodidacta, ¿No?

K. N.: Sí.

D: El hombre hecho a sí mismo

K. N.: (Risas) Más o menos. Aunque he mirado mucho lo que hacen los demás, y especialmente a mis colegas.

D: ¿Te habría gustado estudiar en alguna escuela de cómic?

K. N.: Sí, aunque dependiendo de las asignaturas. Me gustaría poder escogerlas, porque, sin duda, habría algunas cosas que habría tardado menos en aprenderlas de haber ido a una escuela. De hecho, me quedaría con la parte de construcción de historias y menos con la parte relativa al dibujo, que es algo que me ha gustado desarrollar a mí manera.

D: ¿Entonces crees que en lo referente a narrativa y guión es donde una escuela puede resultar más importante para aquel que pretende dedicarse al cómic?

K. N.: Sí, sobre todo si te ayudan a expandir conocimientos y además te guían vas a ver mucho más de lo que verías tú solo.

D: Llevas muchísimos años en el mundo del cómic; todavía recuerdo cuando publicabas historias en las primeras revistas sobre manga que se editaron en España. Todo esto, imagino, será una parte esencial del bagaje como artista. Aún así, ¿Cuál crees que es el aspecto a tener más en cuenta cuando uno decide emprender el camino hacia lo profesional como autodidacta?

K. N.: Bueno, hace diez años estaba publicando en revistas de manga, fanzines, etc. y la cosa es que no decía “no” a prácticamente nada. Oportunidad que veía, la pillaba, aunque no me pareciera demasiado afín a mis ideas o lo que realmente me gustaba hacer. Pero de ese modo conoces gente diversa, practicas cosas que de otra manera no dibujarías y, en definitiva, es un buen reto para empezar.

Con el paso del tiempo ya te centras y vas escogiendo lo que quieres dibujar, pero al principio es esencial dibujar y trabajar en todo lo que puedas, te agrade o no.

D: Por el camino, como todos los profesionales del cómic, te habrás encontrado con multitud de compañeros que lo han intentado pero, finalmente, han desistido, abandonando su objetivo. ¿Te ha parecido ver alguna actitud o fallo en común en este tipo de casos?

K. N.: La falta de perseverancia, en todo caso. Lógicamente, hay gente y proyectos que están muy verdes, pero otros proyectos son perfectamente publicables y, sin embargo, no llega su momento, por lo que es importante resistir y perseverar hasta que encuentres quien lo publique.

Tampoco sabría decir si es un defecto, pero en ocasiones te haces unos castillos enormes en tu cabeza y luego, al más mínimo problema, se desmoronan, por lo que quizás sea mejor ser más realista e ir paso a paso, más lentamente. Yo he pecado, y todavía peco, de esto mismo.

D: No sé si eres el único, pero seguro sí de los poquísimos españoles que han llegado a Japón, a vivir allí y trabajar en el mundo del manga. Hay miles de jóvenes amantes del manga cuyo sueño es precisamente lo que tú has logrado. ¿Qué consejo les darías?

K. N.: Que intenten hacer aquí lo que querrían hacer en Japón. A día de hoy la industria editorial española ya te permite hacer y publicar proyectos de estilo manga, por lo que antes de pretender publicar en el país nipón, que lo hagan en España, que les ayudará a entender mejor el funcionamiento editorial, coger confianza y experiencia e, incluso, puede que hasta les haga ver que no es necesario ir a Japón, que lo que deseas hacer allí lo puedes hacer aquí y desde tu casa.

También, trabajar en cosas muy inmediatas, que tengas más a mano, e ir sumando publicaciones es un buen modo de escalar hasta el mercado japonés. Así que si alguien tiene ese sueño, adelante.

D: Para ir despidiéndonos, imagino que hasta la fecha habrás recibido multitud de consejos a nivel profesional. ¿A cuál recurres más frecentemente?

K. N.: Más que consejo… date caña, sé crítico contigo mismo. Da mucha pereza hacer de abogado del diablo, y no es siempre divertido, pero siempre aprendes nuevas cosas siendo el mayor crítico de tu trabajo.

Conciso y claro, así es Ken, además de la mar de agradable y atento con todos los fans que se acercaron a pedirle autógrafos o recomendaciones.

Desde aquí, no podemos hacer otra cosa que, aparte de ofreceros la entrevista, recomendaros que sigáis sus andanzas personales (a través de Twitter y otras plataformas) y, por supuesto, editoriales.

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