Microtalleres en el Salón del Cómic [Entrevistas a los profesores]

A lo largo de los cuatro días de este 34º Salón del Cómic, l’Escola Joso ha ofrecido a varios de sus docentes para impartir microtalleres abiertos a cualquier visitante que se animase a participar. Estos eran de entintado y color, y los encargados de realizarlos fueron Mariano de la Torre, Tomás Morón, Toni Fejzula e Iban Coello para los de tinta, y Fernando Casaus en el de color. Además, como el Salón no es solamente visitantes casuales o por cuenta propia, sino que también están los grupos escolares, l’Escola Joso ofertó talleres a escuelas a cargo de Marian Company.

En todos ellos ofrecíamos una pequeña muestra de lo que cualquier persona iba a encontrarse en nuestra escuela: ejercicios eminentemente prácticos y el asesoramiento de un dibujante profesional en todo momento, tanto en grupos reducidos como los de los microtalleres (unas seis personas por mesa) como en los de escolares (rondando la treintena).

Por otro lado, dábamos por hecho que la irracional vergüenza o temor de algunos adultos iban a hacer que los más jóvenes fueran los primeros en realizar los ejercicios de los microtalleres, pero no esperábamos que la respuesta por parte de todas las edades fuera tan positiva: durante las 16 horas de microtalleres ni una sola silla quedó vacía, por lo que nuestros profesionales no pararon de asesorar y resolver dudas de los participantes.

¿Y en qué consistían estos microtalleres? Mariano de la Torre, profesor de Dibujo en primero de Art Gràfic, nos responde a ésta y a otras preguntas al respecto:

David: Hola, Mariano! ¿En qué consiste el microtaller de entintado?

Mariano de la Torre: Es una pequeña introducción al mundo del entintado, el gran desconocido, ya que a la gente le gustan los dibujantes, aprecian la labor de los coloristas pero, sin embargo, el entintado queda ahí en medio, bastante olvidado y no se le da la importancia que merece.

De esta manera, acostumbramos a la gente a que piense en tres niveles, que después del dibujo y antes del color, viene el entintado que es una parte muy importante en tanto en cuanto da profundidad y volumen.

Mariano de la Torre en pleno microtaller de tinta.

Mariano de la Torre en pleno microtaller de tinta.

D.: ¿Y qué ejercicio realizan en este microtaller?

M. de la T.: Les hemos propuesto entintar una ilustración de Joe Madureira impresa en azul, de personajes muy conocidos y a los que apetece dar más vida. De este modo pierden el miedo al pincel y la plumilla, además de practicar el trazo, que es lo más importante.

D.: ¿Todo esto lo enseñas en tu día a día como profesor de l’Escola Joso?

M. de la T.: Es una parte fundamental del curso de cómic, y dentro de Art Gràfic tiene asignatura propia.

D.: ¿Qué consejo das a todos los que se animan a entintar por primera vez?

M. de la T.: Que tengan paciencia y lo cojan con cariño, como una parte importante para que el trabajo final luzca como debe. Ya te digo, el entintado suele quedar en segundo término y es clave en la apariencia final de una página e ilustración, además de requerir muchísima profesionalidad y práctica, por lo que merece toda la atención y respeto que podamos darle.

En el caso de Mariano, que estaba por las mañanas, buena parte de su público eran niños y adolescentes, pero la cosa cambiaba pasado el mediodía, tal y como nos cuenta Tomás Morón, profesor de Tinta en Art Gràfic:

A mi me vino gente de unos treinta y algo, y básicamente les expliqué las herramientas, uso y limpieza, y como separar elementos por el grosor de línea y valoración de ésta en función de la luz

Tomás Morón, enfrascado con la tinta y algunos de los participantes del microtaller.

Tomás Morón, enfrascado con la tinta y algunos de los participantes del microtaller.

Eso sí, con el taller de color otra vez los más jóvenes volvieron a ser mayoría. A cargo de Fernando Casaus, profesor de Manga, la zona de microtalleres se llenó de salpicones policromáticos:

D.: Buenas, Fernando, ¿En qué consiste el microtaller de color?

Fernando Casaus: Sobre una ilustración con elementos naturales aplicar acuarelas de forma que creemos texturas con la ayuda de distintas herramientas como trapos, telas, salpicados de pincel, toallas, etc. Así, según el elemento que queramos colorear aplicaremos una u otra textura.

D.: El público es bastante joven; ¿Es la edad en que mejor aprenden y más disfrutan o no hay edad para ponerse en ello?

F. C.: Creo que no hay edad, aunque cuando eres pequeño te lo pasas bien con cualquier cosa, sobre todo con los colores. Cuando era pequeño me daban cuatro colores y era el más feliz aplicándolos. De todos modos, creo que aunque es la mejor edad para aprender las nociones básicas, en cualquier edad se puede aprender.

D.: Eres profesor de Manga en l’Escola Joso, ¿Los alumnos también son jóvenes?

F. C.: Son, sobre todo, adolescentes. De entre 15 y 20 años. Aunque depende, porque hay años en que la gente es más mayor, ya que va por rachas, tienes años en que entra gente de 30 años o, incluso, 50, y otros que son chavales de 16.

Con Fernando Casaus llegó la explosión de color.

Con Fernando Casaus llegó la explosión de color.

D.: ¿Y aparte del temario en sí, qué conceptos y nociones intentas transmitirles?

F. C.: Que se lo pasen bien dibujando, porque si no disfrutas con lo que haces de nada sirve que te esfuerces.

D.: ¿Como dibujante y colorista que recomiendas a todos aquellos que estén interesados en aprender e iniciarse en el mundo del cómic?

F. C.: Lo que decimos todos los profesionales: dibujar mucho y no parar, ya que a base de práctica es como se adquiere experiencia, se avanza y se mejora. Que hay mucha gente que cree que yendo a una clase va a aprender y empaparse de sabiduría, pero por mucho que te expliquen y enseñen, si luego no lo pones en práctica de una forma constante es imposible que mejores.

D.: Por lo tanto, después del microtaller les toca seguir coloreando en casa…

F. C.: ¡Desde luego, que pongan la casa patas arriba y lo manchen todo de color! Aunque quizás luego los padres no se lo tomen muy bien… (risas).

O sí, porque había más de un progenitor sentado a la mesa con los más jóvenes y disfrutando como ellos con las acuarelas, prueba de que, como indica Fernando, no hay edad para divertirse dibujando y coloreando.

Finalmente, y para completar la oferta de clases que ofrecían los docentes de la Joso, estaban los talleres a grupos escolares, a cargo de una dibujante curtida en enseñar a los más jóvenes los secretos ya no solo del manga, sino del dibujo en general: Marian Company.

¿Cómo fue la experiencia? Ella misma nos lo cuenta:

En mi caso los grupos eran mayoritariamente alumnos de ESO (aunque tuve un grupo de sexto de primaria uno de los días). Les expliqué nociones básicas de diseño de personajes y nos centramos sobre todo en cómo dibujar caras y expresiones humanas: forma de la mandíbula, tamaño de los ojos, tipos de boca, averiguar la dirección del cabello antes de pintar… Todo lo que nos diera tiempo en los 45 minutos que duraban los talleres.

Por otro lado, me ha llamado la atención que los más jóvenes estaban muy bien informados en cuanto a cómic se refiere. Los entrevistaron en el Info K de la TV3 y, madre mía, se nota que leen bastante.

Marian Company, pillada por sorpresa en pleno taller de grupos.

Marian Company, pillada por sorpresa en pleno taller de grupos.

Tanto en estos eventos como en clases más rutinarias, como Marian nos explica cuando le preguntamos qué intenta inculcar a sus alumnos más allá de las nociones de dibujo, se trata de aplicar mucha pedagogía, ya que no están exentos de anécdotas de todo tipo:

Siempre les digo que no se frustren. Muchos se escudan en lo de “es que no me sale” o “no sé dibujar”. En lugar de intentar dibujarlo ellos, pretenden que tú les hagas el trabajo, y yo no es que no quiera ayudar, pero me gustaría que realmente lo intentaran con ganas antes de ir a por la solución fácil. Que digiriesen un poco la frustración, vaya. ¡Que es súper nomal frustrarse!

De todos modos, hay ocasiones en que es difícil porque te encuentras con situaciones y hábitos complicados. Por ejemplo, hoy en uno de los talleres había una niña pequeña que dibujaba a su ritmo, pero su madre, que estaba a su lado, se tomaba aquello como una competición; estaba con otros niños y padres en la mesa y decía cosas como “es que la pobre es muy perfeccionista” y la excusaba y ridiculizaba ante todos, a partes iguales hasta que de tanto agobiarla la ha hecho llorar en lo que se supone debía ser una actividad divertida. ¿Tan difícil es entender que todos tenemos nuestros ritmos? Si la niña se frustra, no intervengas. Ella solita se regulará esa frustración. Gritarle sólo la agobiará más.

Pues a veces te toca lidiar con niños que vienen con esta clase de presión y problemas encima, o de los que quieren romper la hoja en cuanto algo no les gusta. Pero es esencial que ellos sepan que el dibujo es algo que, como todo, se aprende, y que nadie nace enseñado.

Como veis, y Marian es un claro ejemplo de ello, no solo es talento para el dibujo lo que tienen los profesores de la escuela, sino que para poder enseñar hay que hacer gala de capacidades pedagógicas y empatía para con el alumno, tenga cualquier edad o nivel.

Iban Coello, otro de los profesores de la Joso que impartió microtalleres.

Iban Coello, otro de los profesores de la Joso que impartió microtalleres.

Así que ya sabéis, si estos talleres os han sabido a poco y tenéis ganas de más, podéis pasaros por nuestras instalaciones y solicitar información sin compromiso alguno sobre nuestros cursos y formación.

Nosotros, por lo que al Salón del Cómic respecta, nos despedimos tras estas crónicas y entrevistas hasta dentro de un año, con ganas ya de saber qué clases magistrales, talleres y demostraciones os podemos ofrecer y, por supuesto, ¡De veros de nuevo por nuestro espacio!

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