Santi Arcas presenta Vigilia [entrevista en primicia]

Siempre es un orgullo para l’Escola Joso el que uno de sus docentes publique un nuevo cómic, más cuando éste se ha encargado de escribir y dibujarlo en su totalidad, pues queremos que entre nuestros profesionales se encuentren exponentes de todos los géneros y estilos: desde el dibujante de franquicias hasta la obra de autor, pasando por coloristas, guionistas o caricaturistas.

Y es que Santi Arcas, profesor de color digital, entre sus labores como guionista, colorista y docente nos tenía sin material propio desde 2008 (cuando público Sandra), por lo que el anuncio de Vigilia es toda la una alegría y una muestra más de su laboriosidad de hormiga; poco a poco pero sin pausa. 

Lógicamente, no hemos dejado escapar la oportunidad de que sea él mismo quien nos cuente en primicia todo el proceso y detalles de creación de su nueva obra, además de responder a otras preguntas sobre su carrera y futuros proyectos.

Con todos vosotros, Santi Arcas:

David: ¡Buenas, Santi! Ha pasado casi una década desde que publicaste Sandra, tu debut como dibujante y guionista. ¿Qué has hecho durante todo este tiempo?

Santi Arcas: En realidad mi debut como autor completo fue con la serie “Huevos Fritos“, aunque Sandra fue la primera publicada de forma totalmente profesional. Durante este tiempo, además de dibujar Vigilia, he estado trabjando como colorista para el mercado americano. Primero en DC comics y ahora en Image. También estuve dibujando comic infantil para USA durante un tiempo. Además he comenzado la que será seguramente mi siguiente novela gráfica, algo muy diferente a Vigilia, ambientado en la Barcelona actual.

D.: ¿Y cómo surge, entre tanta labor como colorista, la idea de realizar un álbum como Vigilia, donde el estilo es similar al de un grabado?

S. A.: Cuando comencé a trabajar para DC, de repente tuve cubierta la faceta económica, pero me faltaba poder expresarme como autor en historias en las que pueda poner algo más de mí. Así que decidí hacer algo totalmente opuesto: Una cosa sin color, con libertad total. Compaginando las dos cosas, podía seguir creciendo en todas las facetas, como colorista, como dibujante y como guionista. Cuando decidí la época y la ambientación que quería tratar, el estilo “grabado” surgió como algo natural, ya que era lo mismo, imágenes a dos tintas, solo que con la técnica de la época.

D.: ¿Imagino que esa elección no será baladí, qué relación tiene con el argumento de Vigilia?

S. A.: En realidad sí que tiene bastante relación con el tema de la obra. Cuando surgió el concepto de “La Ilustración” (me refiero al período histórico que nació en Francia en el XVIII, no a la disciplina artística), se refería a la idea de “iluminar” con la razón. Este juego de luces y sombras no es solo formal en mi historia, sino que es parte del tema de fondo. Por eso elegí para la portada cierto personaje con un candil rodeado de tinieblas. Prácticamente todo el comic transcurre durante una sola noche, así que hay mucho negro. El tema del blanco y negro funciona a varios niveles: Gráfico, temático y argumental.

 

Portada de Vigilia.

Portada de Vigilia.

 

D.: Imagino que habrás tenido que documentarte sobre escenarios y estilismos. ¿Hay algún referente del que hayas tirado especialmente?

S. A.: Bueno, el referente directo es Goya, claro, pero he sacado de muchos sitios. Mi primera idea para el proyecto era adaptar la novela “Manuscrito encontrado en Zaragoza” de Jan Potocki, que sucede en un ambiente similar, así que la película que la adapta también me sirvió. ¡Hasta me miré Curro Jiménez! Y luego estan las influencias gráficas comiqueras, claro. Toth, Sfar, Eisner, muchos… Quería captar un rollo “español a la antigua” y me miré a Mingote, por ejemplo, que tenía ese punto un poco tosco que me interesaba.

D.: De hecho, en la anterior pregunta estaba pensando en tu colega Diego Olmos y su obra sobre Goya. Imagino que habréis intercambiado impresiones durante el proceso de creación de Vigilia.

S. A.: No hemos hablado mucho tampoco del tema. El referente goyesco inicial era el mismo, claro, pero poco más allá. La génesis de esta obra ha sido complicada, la he ido haciendo en ratos libres y me ha llevado una eternidad, con lo cual el estilo cambiaba mucho y he tenido que redibujar la mayoría de viñetas, así que se ha alargado más aún. Para que te hagas una idea, cuando Diego me comentó que quería ponerse a hacer un libro sobre Goya, yo ya tenía como 40 páginas terminadas. Me daba un poco de miedo que los libros se parecieran, pero realmente no ha sido así.

D.: Ostras, entonces Vigilia ha sido una auténtica carrera de fondo. ¿De cuántos años hablamos? ¿Y cómo era la rutina de trabajo a la hora de hacer páginas?

S. A.: Bueno, piensa que el libro no lo he acabado ahora, lo acabé hace más de un año. Haciendo cálculos me salen como unos siete años desde que empecé, pero el ritmo era totalmente irregular. Hubo, por ejemplo, un año en el que estaba coloreando más de un cómic al mes y dibujando historietas infantiles. Te puedes pasar meses sin ponerte con la novela… pero sabes que cuando tienes tiempo, ahí te está esperando. Además, son 150 páginas, eso son tres álbumes, ¿No? Ja ja

D.: ¿Y el proceso de presentarlo a editoriales? ¿Ya tenías algo apalabrado cuando empezaste el proyecto o esperaste a tenerlo prácticamente acabado para buscar editorial?

S. A.: Lo que yo he hecho es un poco suicida y no se lo recomiendo a nadie. He ido trabajando en el libro a mi aire y solo lo he enseñado cuando estaba ya muy avanzado. Tenía claro desde el principio que no necesitaba hacer una obra “comercial”, quería libertad total y que nadie me exigiera un ritmo, porque lo primero era el trabajo para USA. También tenía claro que alguien lo publicaría, y así ha sido. Si firmas un contrato, el editor espera algo de ti y en un tiempo concreto, y yo no quería comprometerme a nada.

D.: Pero trabajar con plazos, como lo has hecho para el mercado estadounidense, tampoco está tan mal, ¿No?

S. A.: Son dos formas de trabajar diferentes. Realmente mi trabajo profesional es el de USA. Cuando los plazos son razonables y coges el ritmo es muy satisfactorio, porque tienes una estabilidad económica. Aunque a veces los plazos se vuelven asfixiantes porque, por ejemplo, el guión se ha retrasado mucho y te toca recuperar a ti. Pero en general puedes hacer una planificación y se lleva bien. Es importante cumplir unos plazos si quieres vivir de esto. Si yo no fuera rápido en mi trabajo como colorista, no podría permitirme ser lento en mis obras personales.

D.: También tienes una dilatada trayectoria como guionista; háblanos de ella. ¿Cómo transformas una idea en un guión?

S. A.: Depende del caso. En Vigilia, por ejemplo, he optado por un sistema bastante experimental. Decidí unas normas muy básicas (quería que toda la acción transcurriera durante un solo día y en el mismo pueblo) y empecé a escribir escenas sin un plan previo. Eso luego te obliga a reestructurar cosas, eliminar otras y puede llevar más trabajo, pero realmente es un proceso muy creativo, se te ocurren cosas que con el sistema estandar no se te ocurrirían. En mi anterior libro y en el que estoy trabajando ahora, lo que hago es redactar una lista de elementos que creo que pueden funcionar juntos (de ambientación, personajes, situaciones…) y saber de qué estoy queriendo hablar, cuál es el tema central de la obra. Luego pienso lo que es la trama en sí (cómo se suceden los acontecimientos) y la escribo de manera telegráfica. Sobre eso me voy marcando cuantas páginas calculo yo que me puede llevar cada escena. Si el libro va a ser de 80 páginas, por ejemplo, intento cuadrar toda la historia en unas 70, porque luego se te ocurren elementos que añadir, y te aseguro que es mucho más fácil añadir que quitar. Una vez decidida la estructura, puedo o hacer un boceto pequeño de todas las páginas sobre el que voy escribiendo los diálogos (que es lo que recomiendo, en principio) o hacerlo por escenas, de forma que puedo empezar a dibujar antes de haber decidido los detalles de guión de toda la historia, solo sabiendo la estructura. Cada sistema tiene sus ventajas.

 

 

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Página 103 de Vigilia.

 

 

D.: Y ya que estamos hablando de guión e historias, ¿Nos puedes adelantar algo más allá de la sinopsis de Vigilia? ¿Qué va a encontrarse el lector?

S. A.: Es una historia coral, con muchos personajes. Toda sucede practicamente durante una noche en un pueblo situado en algún lugar indefinido entre Murcia y Granada, durante la época de Goya. Hay una trama principal que comienza cuando un marqués rapta a una joven para cortejarla, lo que desencadena una serie de acontecimientos extraños. Paralelamente, hay unas tramas secundarias con distintos personajes del pueblo que tienen su propia historia y que van relacionandose poco a poco. Tiene una estructura muy fragmentada en un principio, pero todo habla del mismo tema y según se avanza la lectura se puede ver el cuadro completo.

D.: ¿La historia de Vigilia es cerrada o podría alargarse en caso de que las ventas animen a ello?

S. A.: Es cerrada. Nunca he pensado en hacer una continuación, pero ahora que lo mencionas… ¡Lástima que no vivamos 200 años!

D.: ¿Y a qué tipo de público se lo recomendarías?

S. A.: En general lo veo para un público adulto que busque algo diferente a lo que normalmente se encuentra en las librerías. No puedo decir: “si te gustó tal tebeo, éste te gustará”, porque es Vigilia bastante inclasificable. Aunque tiene mucho humor, es un cómic que requiere una cierta atención por parte del lector, más que nada por el hecho de tener tantos personajes, así que es para leerlo con calma. Además del humor, tiene un cierto componente fantástico, mucho costumbrismo, surrealismo…

D.: ¿De qué aspecto de Vigilia estás más orgulloso? ¿Y de toda tu trayectoria?

S. A.: Eso no sé decírtelo. Ahora mismo casi te diría de haber tenido la perseverancia de haberlo acabado y de haber hecho algo totalmente personal. De toda mi carrera estoy bastante orgulloso de haber sabido encontrar una fórmula que me permite vivir de esto sin renunciar a expresarme libremente.

D.: De todos modos, aún te quedan muchísimos años por delante. Y hablando de cosas por venir, antes has mencionado cierto cómic en el que estás trabajando. Cuéntame lo que puedas sobre él.

S. A.: Prefiero no adelantar mucho, pero te puedo decir que serán menos páginas que Vigilia y será a color. Es una historia muy diferente, más para todos los públicos, con un protagonista central y una trama más estructurada. Digamos que es más lo que buscan la mayoría de editores. Yo estoy muy contento con la idea con la que estoy trabajando y puede quedar muy bien. ¡Lo que es seguro es que la haré más rápido! Jaja

Página 80 de Vigilia

Página 80 de Vigilia

 

D.: ¿En lo referente a color y rapidez, qué consejos sueles dar a tus alumnos en la asignatura de color digital de l’Escola Joso?

S. A.: Si quieres ser profesional, la velocidad es imprescindible, sobre todo en el mercado americano. Imagino que muchos que quieren trabajar de esto piensan: “bueno, si no puedo pintar una serie regular, haré números sueltos”. Normalmente no vas a poder elegir. Si se te presenta la oportunidad de hacer una serie no puedes dejarla correr. Y tampoco pienses que porque la serie sea mensual tú vas a tener un mes para pintarla. Yo he hecho números en menos de una semana, simplemente porque los que iban antes que yo se han retrasado. Te piden disculpas, pero aún así te toca hacerlo en ese tiempo. La parte buena es que cuanto más trabajas más rápido vas. El consejo sería: créate un sistema de trabajo y prioriza lo importante.

D.: ¿Y cuál era tu sistema de trabajo ante una página entintada?

S. A.: Comienzo por separar los tonos base, los personajes en una capa y los fondos en otro, para poder contrastarlos siempre que quiera. Pienso la luz que tendrá la escena y voy iluminando y poniendo sombras. Conviene tenerlo todo bien ordenado, con pocas capas , pero hechas con lógica, porque una vez acabado el trabajo, pueden pedirte cambios y si lo has hecho todo a lo loco, tardas más en corregirlo que en pintarlo de nuevo. Para acabar, pongo las texturas, si las hay ( a veces las he pintado yo antes a mano y me las he guardado) y entono la página en su conjunto.

D.: En Bellas Artes hiciste la especialidad de pintura. ¿Teniendo en cuenta que en Vigilia haces un guiño al grabado, en tu próxima obra podemos esperar color tradicional o también será digital?

S. A.: Pues la pintaré con ordenador pero hay bastantes pasajes que corresponden a los dibujos que hace un personaje y esos no serán digitales.

D.: ¿Echas de menos el color tradicional en la mayoría de cómics o crees que el digital ha alcanzado un nivel en el que puede mirarlo de tú a tú?

S. A.: Puede mirarlo de tú a tú. Son dos cosas distintas. Lo ideal es que haya sitio para las dos.

 

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Propuesta de portada a color (acrílico).

 

 

D.: ¿Cuáles son tus pintores y coloristas de referencia? ¿Y dibujantes?

S. A.: Los pintores que me gustan normalmente tienen poca relación con el cómic, algunos son abstractos, de hecho. Está bien nutrirse de cosas muy variadas. En cuanto a coloristas de cómic, de los de antes sería Lynn Varley y de los actuales, Dave Stewart (soy poco original en eso). Luego me gusta mucho el color que hacen algunos dibujantes. De los españoles te destacaría en ese sentido a Das Pastoras, Pau, Daniel Acuña u Oriol Hernández. Y luego a gente de fuera como Mattotti o Frazer Irving. En cuanto a mis dibujantes preferidos… ¡Hay demasiados! De los que no he nombrado aún, destacaría a Blutch, Corben, Vivés, Blain, Quitely, Zaffino, Golden, Nine

D.: ¿Y alguno con el que te gustaría trabajar como guionista o colorista?

S. A.: Mejor no trabajar con ninguno de mis ídolos, ¡Demasiada presión! Jaja

D.: ¿Y con los que ya has trabajado? ¿Hay alguna posibilidad de volver a ver a Claus & Simon en acción?

S. A.: Sí que la hay, aunque sería algo para darnos el gusto puntualmente más que algo continuado.

D.: Y para ir cerrando la entrevista, a menos que te hayas dejado algo en el tintero, ¿Qué le dirías a los que nos están leyendo para que se acerquen a la librería a, por lo menos, echar un vistazo a Vigilia?

S. A.: Pues dejando aparte mis méritos personales, que la edición está quedando super chula. En ECC se han esmerado especialmente, porque es su primera obra de producción propia. ¡Seguro que es un libro que la gente al menos se va a mirar!

D.: Viendo los adelantos, no cabe duda. ¡Ah!, y que no se me olvide la pregunta de rigor; ¿Qué tres cómics llevarías contigo a una isla desierta?

S. A.: Así de entrada, te diría: Uno de Corben, uno de Blutch y uno de Moebius. ¡No me preguntes cuales, no me lo pongas más difícil!

D.: ¡Jajaja, para nada! De hecho, te agradezco el haber concedido la entrevista, y con lo que me has contado ya tengo ganas de tener entre mis manos Vigilia.

¡Que vaya genial la publicación y a ver cuándo vemos tu siguiente obra 100% tuya, Santi!

S. A.: ¡Muchas gracias a ti!

 

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