Hablando con profes: Ernest Sala adapta ‘La Trilogía de Baztán’

Hace tan solo unas semanas, nuestro profesor de Art Gràfic e Ilustración, Ernest Sala, presentó en Arizkunenea, dentro de la celebración de la XI edición del Salón del Cómic de Navarra, una exposición con 50 láminas originales de La Trilogía de Baztán, la adaptación a novela gráfica de los libros de la escritora Dolores Redondo. Su trabajo, dividido en tres volúmenes – El guardián invisible, Legado de los huesos y La ofrenda de la Tormenta -, se ha cerrado con la edición integral en blanco y negro que ha editado recientemente Planeta Cómic.

Ernest Sala en la exposición de Arizkunenea | Foto: Juan Mari Ondicol

 

Entrevista a Ernest Sala

Nuestro profesor Ernest Sala es dibujante de cómic e ilustrador freelance que ha colaborado en diferentes álbumes colectivos, revistas de género de terror y cómics por encargo. La adaptación de las tres novelas gráficas de La Trilogía del Baztán es su primera obra extensa como autor. Desde Escola Joso hemos querido hablar con él para que nos explique como ha sido su trayectoria desde que comenzó con este gran desafío hace cinco años atrás.

E.J. ¿Cómo nace el proyecto de adaptar a novela gráfica un fenómeno editorial tan exitoso como La Trilogía de Baztán de la escritora Dolores Redondo?

E.S. La propuesta de adaptación llegó a través de Santi Casas, quien anteriormente había trabajado en la editorial Planeta Cómic. Ellos empezaban a abrir una línea de creación propia basada en adaptaciones literarias y buscaban a alguien que se encargase de la adaptación de un bestseller que les había funcionado muy bien a nivel de ventas: El Guardián Invisible (con posibilidad de extenderlo a la trilogía al completo).

En ese momento, llevaba bastante tiempo trabajando en pequeños encargos y en historias cortas para revistas pero sentía que necesitaba un reto mayor: afrontar un álbum completo. Creí que era un buen comienzo para lanzarme luego al mercado franco-belga con material bajo el brazo. Acepté porque creí que era el momento idóneo y la historia tenía demasiados elementos interesantes como para rechazarla: thriller en la región Navarra, fuerte presencia de elementos del folklore de la zona, brujería, inspectores malhumorados… Creo que no fui consciente del alcance de la novela hasta la salida del primer álbum.

 

E.J. Este fue el primer encargo extenso que aceptaste realizar. Desde ‘El Guardián Invisible’ que publicaste con Planeta Cómic en el año 2014 han pasado cinco años. ¿Cómo asumes este encargo tan importante de adaptar un best-seller que ha congregado a millones de lectores?

E.S. Con mucha inconsciencia e ilusión. Creo que no conocer el alcance mediático de las novelas fue un factor positivo para no añadir una presión extra a la hora de cuestionarme si la obra en la que estaba trabajando sería aceptada por el público. Echando la vista atrás, cambiaría algunas de las condiciones con las que tuve que trabajar pero, superado el cansancio, me quedo con una sensación satisfactoria del resultado.

 

E.J. ¿Habías leído las novelas de Dolores Redondo anteriormente? ¿Cuál ha sido para ti la parte más difícil a la hora de adaptar esta novela negra que mezcla una trama policiaca magistral con tintes mitológicos sacados de la cultura tradicional vasco-navarro?

E.S. Lamentablemente no me sonaba el nombre de Dolores Redondo y, por otro lado, tampoco he sido nunca muy asiduo a leer novela negra. Por eso, gran parte de los referentes que tuve a la hora de plasmar el tono de la obra fueron películas y cómics: Blacksad, Jazz Maynard, las obras de Urasawa, etc.

Creo que la parte más compleja en cualquier adaptación es la de resumir en pocas planchas gran cantidad de texto. Por ello, la síntesis y el ritmo narrativo eran cruciales. Había que exponer toda la información importante sin que el ritmo narrativo fuera pesado o denso. La parte más compleja era la de describir la evolución de los casos policiales para que el lector fuera acompañando a los inspectores, en cada nuevo descubrimiento, y no dar nada por sentado. Este elemento fue el más complejo de resolver sobre todo en la conclusión del último álbum. 

 

E.J. ¿Nos puedes explicar brevemente cómo es el proceso de adaptación de una obra literaria?

E.S. Cuando llegué a las oficinas de la editorial me dieron una copia de la novela y de ahí tuve que buscarme mi propia fórmula que me sirviese y que no supusiera mucha reestructura. Leí la novela un par de veces -la segunda quedándome en detalles y profundizando en psicología de personajes-. A partir de ahí, se hizo un resumen de cada capítulo y se descartaron elementos prescindibles, ya fueran capítulos enteros o parte de ellos. Una vez eliminadas las partes innecesarias y, teniendo clara la extensión del cómic, se buscaba en una estructura dinámica, la presentación de personajes, evolución de la trama y conclusión. Este esquema se respeta sobre todo en El Guardián Invisible aunque, conforme iba ganando confianza, me permití jugar con el esquema temporal y hacer flash-forwards o flashbacks para anticipar partes importantes de la trama.

Una vez estructuradas todas las escenas (escritas en post-it para poder mover sobre una linea temporal) iba dándoles un número concreto de páginas dependiendo de su importancia. Luego, ya dentro de la escena, empezaba a abocetar cada una de las páginas teniendo en cuenta que cada viñeta era importante. Los diálogos debían adaptarse también al ritmo precipitado de la narrativa. Una vez los bocetos estuvieron definidos, los comentaba con mis editores para que hubiera un feedback. Encuentro muy interesante el modelo japonés, en el que el editor se hace partícipe de la creación de la obra y el autor se ve respaldado y tiene una primera opinión de si la propuesta funciona o hay que descartarla.

E.J. ¿La escritora te ha marcado pautas a la hora de crear la novela gráfica? ¿Qué le ha parecido el resultado?

E.S. Lo positivo en este sentido es que la escritora dio unas pequeñas pautas en la parte inicial de la obra y, a partir de ahí, confió en mi trabajo sin intervenir en ningún momento. Las únicas pautas que estuvimos revisando fue en la fase inicial del diseño de personajes y en la importancia de visitar Elizondo, el pueblo donde ocurre gran parte de la trama.

 

E.J. Una parte esencial de la trilogía son los escenarios. ¿Qué importancia ha tenido la documentación para realizar las obras? ¿Conocías el folklore mitológico vasco-navarro?

E.S. Como me recomendó Dolores, visitar Elizondo fue crucial para poder plasmar esas calles, paisajes y esa atmósfera en el álbum. Tuve la gran suerte que, ante el éxito de la primera novela y la gran afluencia de visitantes al pueblo, empezaron a organizar visitas guiadas que recorrían las distintas localizaciones de la novela. Así pues, Juan Mari Ondicol me hizo un pequeño tour personalizado y eso permitió tener acceso a casas de particulares para tomar referencias e incluso entrar a la comisaría de la policía foral.

El paisaje de Baztán se me hizo muy reconocible. Es una zona similar a la Garrotxa y la calidez de su gente provoca que una vez visitas el pueblo no quieras irte. En cuanto al folklore, mi desconocimiento era mayor. Lamentablemente sabemos muy poco de los mitos, leyendas y cultura popular de otras regiones de la península. Y en el caso de la mitología vasco-navarra hay una riqueza enorme de la que sacar material para historias, novelas y cómics.

 

E.J. En las novelas gráficas toda la ambientación se encuentra en Elizondo y otros lugares del Valle de Baztán. ¿Cómo consigues recrear cada uno de los escenarios? 

E.S. Fue un extenso trabajo de documentación fotográfica. Entre las dos visitas a la zona de Baztán, llegué a sacar más de 1000 fotos ya que la recreación del paisaje siempre he considerado que es un elemento fundamental. El entorno, su atmósfera opresiva, con su lluvia constante, condiciona a los personajes y llega incluso a ser otro personaje protagonista. Intenté que el lector tuviera la sensación de recorrer las calles y los entornos junto a la inspectora Salazar.

 

E.J. ¿Cómo consigues unir gráficamente confluir dos géneros tan dispares como la novela negra con aspectos mitológicos?

E.S. En este caso, la representación gráfica buscaba lo mismo que pretende la novela, confundir lo real de lo imaginario. El lector tendrá dudas sobre si los seres que se ocultan en el bosque existen realmente o son fruto del estrés de nuestra inspectora.

Por otro lado, se representan las pesadillas que sufre Amaia, atormentada por terribles sueños nocturnos en las que se le aparece la figura de su madre de forma espectral, amenazante y aterradora. En algunos momentos de la historia incluso, esas pesadillas llegan a tomar forma y a manifestarse como reales. Para representar esos momentos terroríficos se optó por un tratamiento más pictórico en el que las manchas de color directo, en acrílico, permitieran desdibujar las figuras y difuminarlas, hacerlas más etéreas.

E.J. El Legado de los Huesos y la Ofrenda de la Tormenta, a diferencia del primer tomo Guardián Invisible, hay un cambio en el tratamiento del dibujo. ¿Por qué este cambio?

E.S. Es fruto de la evolución en la trama: conforme ésta avanza se va oscureciendo, haciéndose más retorcida. Esa caída hacia el abismo buscaba representarse con formas más bruscas en el trazo y añadiendo también más carga de tramas y mancha de negro. Es una evolución gradual ligada a la evolución del personaje de la inspectora Salazar. También es cierto que, conforme fui dibujando páginas, gané soltura y me sentía más cómodo con la trama. Ahora reviso el primer álbum y aún veo cierta rigidez por no conocer aún los personajes.

 

E.J. El color también es fundamental en las novelas gráficas. ¿Qué papel ha jugado en el desarrollo de la historia?

E.S. El color siempre ha sido la parte más compleja ya que es la que domino menos. La enorme ayuda para el color en los tres álbumes de compañeros como Mado Peña, Haku, Mireia Girbau, Alex, etc. me salvaron la salud mental en más de una ocasión.

Siempre he tenido ayuda en la parte del color en la que constantemente faltaba tiempo para poder conseguir unos tiempos de trabajo cómodos. En el primer álbum, nos repartimos entre Mado y yo la mitad de las páginas y, en los dos siguientes, también hubo mucha parte de revisión de tonos y escenas. El color se trabajó de forma parecida a los estudios de animación donde mucha gente puede trabajar dentro de un equipo.

En esta trilogía, el color era una parte importante en la representación de una atmósfera agobiante, intentando conseguir unos tonos parecidos a los que tenían otros thrillers como Millenium o Blacksad. También es verdad que conforme las páginas iban oscureciéndose y cargándose de trama, el color pasaba a un segundo y quizá tercer plano, siendo ambiental más que descriptivo.

 

E.J. ¿Cómo ha sido el trabajo del dibujante con los coloristas?

E.S. Difícil en los momentos de más estrés pero siempre muy agradecido. Vuelvo a comentar que sin la ayuda de los coloristas no se habría llegado a las ajustadísimas fechas de entrega que no siempre pudieron cumplirse y el resultado final hubiera sido mucho más pobre. Hice el proceso de trabajo lo más simple que pude. Mandaba al jefe de equipo la página limpia en blanco y negro y un flatter se encargaba de las bases de color mientras otro se encargaba de dar los volúmenes a otra página. Era un trabajo en cadena, para intentar ahorrar el mayor tiempo posible.

Con una mejor planificación se podría haber montado un buen equipo que funcionase desde el primer álbum. Pero en cinco años es difícil mantener estable un equipo ya que cada artista tiene aparte sus proyectos. Pero estoy muy contento con su trabajo.

E.J. El personaje de Amaia Salazar se ha convertido en uno de los personajes femeninos que han marcado tendencia en la actualidad. Las novelas negras o policíacas siempre predominan los personajes masculinos. ¿Cómo ha sido el proceso de creación de este personaje y su evolución?

E.S. Amaia Salazar es un personaje aparentemente fuerte. De puertas afuera, no duda de sus decisiones y eso no siempre es bien recibido por parte de la gente que le rodea. Pero Amaia Salazar es un personaje atormentado por su pasado ligado al valle. Cuando leí las novelas vi un paralelismo evidente con Lisbeth Salander, la protagonista de Millenium. Personajes con un fuerte carácter pero rotas interiormente. La profundidad y complejidad de Amaia fue un factor que atrajo mi atención y busqué plasmar en la obra. No siempre he respetado sus decisiones viendo como, a medida que avanzaba la trama, iba descendiendo a los infiernos.

 

E.J. ¿Has tenido alguna fuente de inspiración para dar vida a todos los personajes que salen en las novelas?

E.S. Lo bueno y lo malo de los personajes que aparecen en la novela es que Dolores no describe físicamente a casi ninguno de ellos sino que los describe a través de sus comportamientos y sus emociones. Este hecho para el dibujante es muy goloso. Puede imaginárselo y representarlo como desee aunque puede luego no encajar con la visión que han tenido los lectores.

Al leer la novela y, según el comportamiento del personaje, buscaba rostros que pudieran encajar con él. También fue un recurso interesante el de buscar actores que pudieran encajar en el personaje: Anna Torv, Carmelo Gómez, Pep Cruz, Aitor Luna, etc. Fue una sorpresa ver luego que algunas de esas caras que había imaginado se parecían a los actores elegidos para las películas.

 

E.J. ¿Qué se tiene que tener en cuenta a la hora de diseñar personajes que estén basados en una obra literaria? ¿Has tenido completamente libertad para crearlos?

E.S. Al inicio del proceso de creación hice varios tanteos de rostros para cada personaje y los pusimos en común con mi editor David y Dolores. Se rediseñó a algún personaje pero la gran mayoría encajaban con la idea y gustos de la escritora (ella siempre ha tenido presente que nosotros estábamos haciendo una versión de su obra). Esta revisión se dio sobre todo en los personajes humanos.  Tuve libertad total para poder diseñar a gusto todos los seres fantásticos que salen: Basajaun, lamias, Inguma, espectros y brujas etc.

Cuando uno diseña los personajes de una adaptación, lo básico es respetar el personaje original, moviéndolo y haciéndolo actuar acorde a la obra. Es favorable también que el propio diseño transmita cierta actitud , cierta energía.

E.J. Las portadas también son un universo a parte… Cada una de ellas nos dan algunas claves importantes de la historia que se desarrolla en cada novela gráfica. ¿Por qué la idea de hacer una doble ilustración de portada?

E.S. Esta fue una idea propuesta y consensuada con mi editor. La idea era situar al lector dentro de la escena, donde puedes ver todo el entorno y lo que ocurre en él, desvelando al girar el álbum otros elementos cruciales para la trama: el cuerpo de la niña en el río, la cueva del Tarttalo, la sombra de Inguma, etc. La intención principal era que las portadas de alguna manera debían tener relación con las portadas de las novelas, en las que sobre un fondo de vegetación, en tonos fríos, destaca un elemento que rompe la armonía, con tonos rojizos, agresivos, que alteran el equilibrio: los zapatos en el 1º, el ojo del Tarttalo en el 2º y las nueces en el 3º.

En las portadas siempre he tenido ayuda. Necesitaba una imagen potente, un poco alejada del tratamiento interior del álbum. Una imagen que destacara por sus formas y colores y eso lo domina a la perfección el creador de la portada del 1º y 3º álbum, Toni infante. Este artista lleva mucho tiempo trabajando como portadista para el mercado americano (Marvel, DC, etc.) y sabía que daría un resultado potente para la imagen de portada. En el caso de Legado en los Huesos, Susy Broullón fue quien me salvó la vida y dio también un resultado espectacular con esa portada, pintando a partir de una base de lápiz que le envié.

 

E.J. Ahora las tres novelas gráficas pueden leerse recopiladas en una edición de lujo espectacular realizada en blanco y negro. ¿Te imaginabas ver el trabajo de cinco años condensado en una magnífica edición como la que ha realizado Planeta Cómic?

E.S. Es el caramelo al acabar la odisea. Una edición preciosa, en un formato mayor donde destaca el trabajo de las páginas a tinta y en la que tuve la posibilidad de añadir más de 40 páginas de extras: procesos de creación, diseño de personajes, etc.

La idea de la recopilación en una edición de lujo se propuso desde la editorial, al ver las primeras tintas del 3º álbum, en una edición parecida a los tiraje de tête en Francia, que en España son poco frecuentes. La edición es el colofón perfecto a cinco años de trabajo y a un precio muy asequible por la trilogía entera. Estoy muy contento con el resultado, la verdad.

E.J. Por un lado, al ver la edición de lujo nos da la sensación de que contemplamos tu trabajo en esencia con esa influencia menos cartoon pero, sin embargo, sin el color pierde intensidad en algunos detalles de las páginas. Esto hace ver que tienes composición un poco alejada de lo convencional y con una narrativa visual espectacular. ¿Ese ha sido el secreto del éxito de la adaptación de la Trilogía de Batzán?

E.S. Consideré que la narrativa era un punto vital a la hora de plasmar esa historia en viñetas para que, incluso los más reacios a leer un thriller en cómic, pudieran disfrutarlo. Por lo que se optó, por darle un aire más cinematográfico.

La falta de espacio que siempre estaba presente al hacer la planificación también obligaron a buscar maneras de hacer interesantes páginas de pura conversación, aparte de la trama necesaria. Cada página debía tener algo interesante que ofrecer al lector, ya fuera en composición de página, viñetas reveladoras, estructura narrativa, recorrido visual etc. Sin duda he podido experimentar gran cantidad de recursos en estas 320 páginas que seguro me servirán en futuros proyectos.

 

E.J. ¿Cuál ha sido tu evolución como profesional del cómic durante todos estos años? ¿Qué te ha aportado trabajar en esta adaptación?

E.S. Ha sido una montaña rusa, tanto emocional y mental como de trabajo. Me gustaría decir que siempre he trabajado con todo el tiempo necesario, pero le he metido más horas de las que debería. 

Los ritmos de producción del primer álbum me jugaron en contra, teniendo que trabajar a contrarreloj. Ahora veo muy lejanas esas páginas y creo que las dibujaría de manera muy diferente. Quité le pie del acelerador en el 2º álbum en favor de una mayor calidad gráfica y mejor planificación. Siempre he opinado que trabajar con prisas es sinónimo de desastre y más en una obra que debe perdurar: un lector que descubra el álbum ahora, no sabrá los tiempos de creación del autor, simplemente valorará técnicamente y a nivel de narrativa un producto. Por eso creo que el autor debe poder crear con la mayor comodidad que pueda permitirse.

Acabé la trilogía bastante cansado y con unas ganas enormes de trabajar con un estilo alejado completamente del semi-realismo de la trilogía. Busqué un estilo más cómodo, más cartoon o infantil, y un trabajo de acuarela, gouache, muy orgánico, así como el juego de trabajar al estilo japonés, usando el mismo material que los mangaka. El resultado de ello es la historia dividida en dos partes de Uroboros, publicada en la revista Planeta Manga. 

Mi intención es ampliar vastamente el universo de Uroboros y seguir haciendo historias, páginas, diseños, etc. Trabajar en la trilogía me ha enseñado un montón de cosas. Me he ‘hostiado’ en algunas ocasiones y creo haber aprendido la lección. Sin duda ha habido una evolución narrativa y gráfica. He ganado una experiencia muy valiosa.

E.J. ¿Qué recomendación les darías a tus alumnos que tengan que enfrentarse a la adaptación de una novela gráfica por primera vez?

E.S. Más allá del nivel de dibujo, que eso es secundario, es vital saber calcular y hacer una estimación real de lo que te va a suponer aceptar ese proyecto, tanto en presupuestos, inversión de tiempo y energías. Y a ese resultado, añadirle meses extra para posibles imprevistos.

El trabajo de adaptación de una obra es un ejercicio muy interesante para un autor que quiera empezar a batallar en este sector tan difícil como es el del cómic y más en España. Si saben organizarse el trabajo, mantener unos horarios laborales, de descanso y son constantes, no dudo que el trabajo de adaptación de una obra puede ser un buen comienzo. Solo desearlo muchos ánimos, paciencia y constancia.

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